Hay ciudades que simplemente se sienten bien desde el primer momento, y eso fue exactamente lo que nos pasó con Cuenca.
Después de recorrer varios destinos en Ecuador, llegamos sin demasiadas expectativas y terminamos encontrando nuestra ciudad favorita del país. Bueno… en realidad fue la favorita de André. Desde que empezamos a caminar por sus calles decía que era una ciudad donde todo parecía funcionar: limpia, organizada, con una infraestructura muy bonita y, además, llena de restaurantes donde se come muy bien sin gastar una fortuna. Según él, Cuenca tiene algo que no siempre es fácil encontrar cuando se viaja: calidad a un precio justo.
Yo también disfruté muchísimo la ciudad, aunque hubo un lugar que se llevó por completo mi atención. Pero de eso te hablaré más adelante.
Si solo tienes un día para conocer Cuenca, estos fueron los cuatro lugares que más nos gustaron.
1. Museo Pumapungo
Nuestra primera parada fue el Museo Pumapungo, uno de los lugares más interesantes para entender la historia del Ecuador.
Aquí encontrarás salas dedicadas a las culturas prehispánicas, exposiciones arqueológicas y etnográficas que ayudan a comprender cómo vivían los pueblos que habitaron esta región mucho antes de la llegada de los españoles.


Pero lo que más nos sorprendió fue salir al área exterior, donde se conservan los restos de la antigua ciudad inca de Pumapungo. Caminar entre estas ruinas hace que sea mucho más fácil imaginar la importancia que tuvo este lugar hace cientos de años.
Si disfrutas conocer la historia de los destinos que visitas, este sitio vale completamente la pena.


2. Mirador de Turi
Después subimos hasta el Mirador de Turi, uno de los mejores lugares para contemplar Cuenca desde las alturas.
Desde aquí se obtiene una vista panorámica de toda la ciudad, con sus iglesias, tejados y montañas alrededor. Nosotros recomendamos visitarlo al final de la tarde, cuando la luz hace que las fotografías salgan increíbles y la ciudad comienza a iluminarse poco a poco.
Es una parada corta, pero imprescindible.


3. Centro Cultural Prohibido
Si hay un lugar diferente en Cuenca, definitivamente es el Centro Cultural Prohibido.
Fue mi sitio favorito de toda la ciudad porque rompe completamente con los recorridos tradicionales. Aquí encontrarás diferentes espacios temáticos donde el arte, el humor negro, las historias de terror y temas que suelen generar debate social se mezclan para crear una experiencia bastante única.


Además, cada rincón está pensado para interactuar y tomarse fotografías muy originales.
Si te gustan los lugares fuera de lo común, las experiencias inmersivas y no te incomodan los temas un poco más oscuros o polémicos, este lugar probablemente también se convierta en uno de tus favoritos.


4. Recorrer el centro histórico
El mejor plan para terminar el día es simplemente caminar sin prisa por el centro histórico de Cuenca.
Sus calles empedradas, iglesias, plazas y edificios coloniales hacen que recorrer la ciudad sea un plan en sí mismo. Además, hay muchísimas cafeterías, panaderías y restaurantes donde puedes hacer una pausa y disfrutar de la excelente gastronomía local.
Fue precisamente aquí donde André terminó de convencerse de que Cuenca era su ciudad favorita de Ecuador. Todo estaba cuidado, los precios nos parecieron muy razonables y siempre encontramos un buen lugar para comer sin necesidad de gastar demasiado.


¿Vale la pena visitar Cuenca?
Definitivamente sí.
Cuenca combina historia, cultura, buena gastronomía y espacios diferentes que hacen que un solo día se aproveche muchísimo. Nosotros llegamos pensando que sería solo una parada más en nuestra ruta por Ecuador y terminamos descubriendo una ciudad a la que regresaríamos sin dudarlo.
Si estás organizando un viaje por Ecuador, reserva al menos un día completo para conocerla. Estamos seguros de que, como nos pasó a nosotros, puede terminar convirtiéndose en una de tus ciudades favoritas.




