Cali, Colombia: nuestra experiencia entre salsa y sabores

¿Vale la pena visitar Cali?

Si alguien nos preguntara si recomendamos visitar Cali, la respuesta sería un sí rotundo. Llegamos pensando que sería una ciudad de paso y terminamos descubriendo un lugar lleno de vida, música, buena comida y personas que parecen llevar el ritmo de la salsa en la sangre.

Cali no es una ciudad para recorrer con afán. Es un destino para caminar sin prisa, sentarse en una plaza a observar cómo la gente baila espontáneamente, probar bebidas tradicionales y dejarse contagiar por la alegría que se respira en cada esquina.

Paseo por el Bulevar del Río: el corazón de Cali

Nuestra primera parada fue el Bulevar del Río, uno de los lugares más bonitos y concurridos de la ciudad.

Durante el día es un paseo peatonal muy agradable, lleno de árboles, esculturas, cafeterías y artistas callejeros. Pero cuando cae la tarde ocurre algo especial.

Poco a poco empiezan a llegar grupos de amigos, familias, turistas y bailarines. En cuestión de minutos el lugar se llena de música y es muy común ver personas bailando salsa simplemente por diversión. Incluso quienes nunca han bailado terminan moviendo los pies al escuchar la música.

Fue uno de esos momentos en los que simplemente nos sentamos a disfrutar del ambiente. No hacía falta hacer nada más; solo observar cómo toda una ciudad celebra su cultura de una manera tan natural.

Es, sin duda, uno de esos lugares que no deberían faltar en ningún viaje a Cali.

La Ermita: una iglesia que parece sacada de Europa

A pocos pasos del Bulevar se encuentra uno de los edificios más fotografiados de la ciudad: la Iglesia La Ermita.

Su arquitectura de estilo gótico llama inmediatamente la atención. Con sus torres blancas y sus vitrales, parece una iglesia europea en pleno Valle del Cauca.

Tanto de día como iluminada en la noche es preciosa y vale la pena entrar unos minutos para apreciar su tranquilidad.

Lo mejor es que queda prácticamente al lado del Bulevar, así que ambos lugares pueden recorrerse en una misma caminata.

Aprendimos a bailar salsa… o al menos lo intentamos

Ir a Cali y no bailar salsa sería como visitar París y no ver la Torre Eiffel.

Así que decidimos tomar una clase de salsa con una escuela local.

Al principio pensamos que sería sencillo… estábamos completamente equivocados.

Los profesores hacen que todo parezca fácil, pero cuando llega el momento de mover los pies al ritmo correcto uno entiende por qué Cali es considerada la Capital Mundial de la Salsa.

Después de varios intentos logramos aprender algunos pasos básicos y, aunque no salimos convertidos en bailarines profesionales, fue una de las experiencias más divertidas del viaje.

Muchas escuelas ofrecen clases para principiantes desde aproximadamente 10 a 20 USD por persona, algunas incluso incluyen una pequeña práctica social al finalizar.

Probamos el famoso Cholado

Uno de los antojos más populares de Cali es el Cholado.

Si escuchas que alguien lo llama “Chimal”, probablemente se refiera a esta misma bebida o a una variante local.

El Cholado es un enorme vaso preparado con hielo raspado, frutas frescas como mango, piña, banano, fresa y papaya, acompañado de leche condensada, sirope de frutas y, en muchos casos, una bola de helado.

Es refrescante, colorido y perfecto para el clima cálido de Cali.

Dependiendo del tamaño cuesta aproximadamente entre 2 y 5 USD.

Después de caminar bajo el sol, fue exactamente lo que necesitábamos.

El Lulada: una bebida que solo se entiende cuando la pruebas

Otra sorpresa gastronómica fue la Lulada.

Está preparada con lulo, una fruta muy popular en Colombia.

Lo interesante es que la fruta no se licúa completamente. Se machaca ligeramente para conservar pequeños trozos que le dan una textura muy diferente a cualquier jugo tradicional.

Su sabor es una mezcla entre ácido, dulce y muy refrescante.

Es una bebida perfecta para acompañar un almuerzo típico o simplemente para combatir el calor.

Su precio normalmente está entre 2 y 4 USD.

Personalmente, fue una de las bebidas que más nos gustó durante todo el viaje por Colombia.

Caminando junto al río Cali

Otro de los paseos que más disfrutamos fue caminar junto al Río Cali.

El río atraviesa parte de la ciudad y está rodeado de senderos, árboles y espacios donde la gente sale a hacer ejercicio, leer o simplemente descansar.

Es un lugar agradable para desconectarse un momento del movimiento del centro.

El Museo La Tertulia: arte junto al río

Cruzando el Río Cali llegamos al Museo La Tertulia.

Aunque muchas personas creen que es un jardín botánico por la cantidad de árboles y vegetación que lo rodea, en realidad es el museo de arte moderno más importante de la ciudad.

El edificio está rodeado por jardines muy bonitos y tiene espacios abiertos que hacen agradable la visita incluso para quienes no suelen visitar museos.

La entrada a las exposiciones permanentes suele ser gratuita, mientras que algunas exposiciones temporales pueden costar entre 2 y 5 USD, dependiendo de la programación.

Las mejores zonas para hospedarse en Cali

Dependiendo del tipo de viaje, estas son las zonas que más recomendamos:

San Antonio

Ideal para quienes disfrutan caminar.

Está lleno de restaurantes, cafeterías, casas coloniales y un ambiente muy tranquilo.

  • Hostales: 12 a 25 USD
  • Hoteles cómodos: 35 a 70 USD
  • Boutique: 80 a 150 USD

Granada

Es probablemente la mejor zona para hospedarse si buscas gastronomía y vida nocturna.

Aquí encontrarás algunos de los mejores restaurantes de Cali.

  • Hostales: 15 a 25 USD
  • Hoteles: 50 a 90 USD
  • Hoteles de lujo: 120 a 220 USD

Ciudad Jardín

Una zona moderna, elegante y muy tranquila.

Ideal para familias o viajeros que prefieren hospedarse lejos del ruido del centro.

  • Hoteles: 60 a 120 USD
  • Hoteles de lujo: 150 a 300 USD

Centro Histórico

Perfecto para quienes quieren recorrer caminando los principales atractivos turísticos.

Aunque durante el día es bastante activo, por la noche conviene utilizar transporte para algunos desplazamientos.

  • Hostales: 10 a 20 USD
  • Hoteles: 30 a 60 USD

Otras actividades que vale la pena hacer en Cali

Si tienes varios días en la ciudad, también puedes incluir:

  • Visitar el Cristo Rey, uno de los mejores miradores de Cali.
  • Conocer el Monumento al Gato del Río y sus famosas gatas decoradas por artistas colombianos.
  • Recorrer el Barrio San Antonio, uno de los sectores más tradicionales y fotogénicos.
  • Visitar el Zoológico de Cali, considerado uno de los mejores de Latinoamérica. La entrada cuesta aproximadamente 10 a 12 USD para adultos.
  • Hacer una excursión al Parque Nacional Natural Farallones de Cali si disfrutas del senderismo y la naturaleza.
  • Disfrutar de una noche de salsa en reconocidas discotecas como Tin Tin Deo, La Topa Tolondra o Zaperoco, donde incluso quienes no bailan terminan dejándose llevar por el ambiente.

Nuestra opinión sobre Cali

Antes de llegar pensábamos que Cali sería simplemente otra ciudad colombiana. Pero terminó siendo una de las que más recordamos.

No fue únicamente por sus lugares turísticos, sino por la energía de su gente. Ver personas bailando salsa en una plaza como si fuera la cosa más normal del mundo, probar sabores completamente nuevos, caminar junto al río y atrevernos a aprender algunos pasos de baile hicieron que la experiencia fuera muy diferente a cualquier otra ciudad que visitamos.

Cali no solo se visita; se vive. Y cuando uno se marcha, es muy probable que se lleve en la cabeza el sonido de una salsa… y las ganas de regresar.